29 octubre 2010

El problema

El problema es atarse, atarse extremadamente a algo, atarse al pasado, a las experiencias, a lo que sientes, a las personas... atarse con fuerza a la vida y esperar a que las cosas por las que siempre has luchado no se vayan poco a poco, dejàndote sola.

 
El problema es querer lo que nunca tendràs, desear lo imposible, evitar lo inevitable, acumular minutos y horas y fuerzas para salir de un ataùd permanente y luego querer volar... aun cuando a tus alas las hayan desplumado a mordiscos.

El problema es beberte a sorbos toda tu inocencia, emborracharte de ilusiones, desnudarte de ira y a jirones, arrancarte la piel mientras sientes el dolor de la pèrdida en todo su màximo esplendor, aunque ya no pueda sentirlo.

El problema es tropezar una y otra vez en la misma piedra y pensar que serà la ùltima cuando en verdad, no acabaras de tropezar hasta que en una de esas... acabes desparramando tu cerebro por el suelo.

El problema es, simplemente, sentir demasiadas cosas en un mundo falto de emociòn alguna, donde solo el ignorante sobrevive y lo demàs no es mas que abono para mentalidades corrompidas.

Tienes razòn...

El problema es considerar a alguien demasiado para lo que realmente merece, hacerlo demasiado importante en tu vida, indispensable, cuando en verdad, nadie lo es lo suficiente.

 



06 octubre 2010

Aire fresco


Como aire fresco entraste en mi vida.



Como incesante calor a un cuerpo helado, muerto, inerte.

Como luz al final del tùnel.

Como agua en mi boca sedienta de afecto.

Llegaste a mi como quien espera algo durante mucho mucho tiempo,

Como caricias a mis heridas sin cicatrizar.

Como sonido que aplaca el odio, la ira... la tristeza.

Apareciste y...

Como aire fresco entraste en mi vida,


Y luego...


Luego cesò la lluvia.