28 septiembre 2009

Solo tú

La gente se molesta cuando digo que soy feliz a tu lado, que son pocas las cosas que necesito que no tengan que ver contigo, que a veces, no necesito verte para sentirte.

Se molestan cuando digo que tenerte me basta, que solo tus besos me llenan, que los ùnicos abrazos que necesito son los tuyos. 

  Pero mentiría si dijera que no es a ti a quien hecho de menos cada mañana, que no es por tu culpa que haya vuelto a sonreírle a la vida, que no eres tu el que ha hecho que valore cada momento y lo disfrute como si fuera el ùltimo... 

  Y es que, ninguno de ellos sabe de que se alimenta esta historia, que crece y se alimenta de momentos un poco màs cada día.

"Nada es para siempre" me dicen... y puede que no... pero este es mi momento,  nuestro momento, y nada ni nadie va a arrebatármelo. 

Porque solo tù has conseguido que cada vez que abro los ojos, solo vea atardeceres.






24 septiembre 2009

Noto

Noto como se me escapa la vida por las finas grietas del tiempo.

Como va mostrando lo verdaderamente importante, sin mascaras ni pinturas, sin armaduras ni muros acorazados de piedra y hierro.

Noto como me falta la voz para gritar alto que ya no quiero màs, que ya es suficiente, que me da igual porque nada va a pagarme  tantas  horas interminables frente a la misma ventana. 

Tantas horas perdidas...

Noto el aire que inhalo profundo en mis pulmones para calmar esta ansiedad que a veces se apodera de mi, esta desesperación que me apresa entre sus fauces  en mi debilidad más absoluta.

Este vivir por fuera y morir un poco màs por dentro  cada vez.

Noto y se, que cerrar los ojos e imaginar es la ùnica forma de escapar, de viajar a  un lugar lejano, porque volar, aun herida y con el alma llena de parches es claramente mi mejor opciòn ahora.

Noto la falta de oxigeno, la falta de ganas, la falta de... TODO.

Y me imagino corriendo entre arboles, con las làgrimas  resbalando por mi rostro y con el coraje que a veces me falta colgando  de un hilo, cayendo en la huida y volviéndome a levantar de nuevo.

Una y otra vez... y otra... y otra...

Que no puede una tener  siempre  la cabeza cargada de sueños que nunca van a cumplirse.

Noto que ardo por dentro, que ardo, que no dejo de arder  y no se como apagar este incendio que me abrasa la carne.

 Sabiendo que pronto, dentro de mi, solo quedarán cenizas, grises, fràgiles y livianas cenizas que se acabara llevando el frío viento del invierno.

Y aun así, algo me impulsa siempre a  seguir caminando. 

Solo espero que nunca me falten, el valor para afrontar, la fuerza para seguir y el sentir...

Para poder seguir sintiendo.





16 septiembre 2009

Batalla

Por fìn, la batalla habìa terminado.

En el horizonte, un campo lleno  de sangre, cadáveres y  cuerpos mutilados, algunos ya, en su ùltimo suspiro de vida.

 Diò dos pasos màs y casi agonizando, hundiò su espada en la húmeda tierra, antes de desplomarse ante un cielo gris que amenaza con descargar mares  y bañarlo todo.

Un cielo que amenazaba con borrar toda huella de recuerdo de aquellos oscuros días... 

Y entonces  comenzó a llover...

 Cristalinas gotas  mojaban su cara y limpiaban sus heridas que aun sangraban...

 Nunca había llorado, y no sabia bien el porque ahora, las ganas  la desbordaban. 

En un intento por mantenerse fuerte y entera, dejó que las gotas de lluvia  que resbalaban por su cara se mezclaran con las lágrimas sabiendo que asì, los Dioses nunca se darían cuenta.

No era dolor, tampoco pèrdida, ni siquiera era tristeza... 

El cansancio  la tenía inmovilizada, y el aire, llegaba con mucha dificultad a sus pulmones. 

De pronto, un leve sonido la alertò, sacò fuerzas para levantar la cabeza no màs de un palmo del empapado suelo, su vista, ahora borrosa alcanzó a ver,  una silueta que salia de entre la lluvia y lentamente  se  acercaba a ella.

Intentó alcanzar la espada, y cuando casi la rozaba con la punta de los dedos... perdió el conocimiento.

...

Cuando despertò, se encontraba recostada bajo un gran sauce milenario y arropada con ropas que no eran las suyas, mirò a su alrededor rápidamente buscando su espada, hasta que escuchó una voz a su espalda...

.- ¿Buscabas esto? -.Dijo mirándola fijamente.

Volviéndose lentamente hacia lo desconocido, observó como un guerrero de pelo largo, rostro serio y ojos brillantes sujetaba su espada...

.- Deberías confiar màs en la persona que te ha salvado la vida. -.Siguió mientras lanzaba la espada a brazos de la dueña.

.- No vengas ahora de héroe conmigo. -.Le contestò ella con el ceño fruncido.

Èl sonriò.

.-Y bueno, ¿a ti que te ha pasado?, estàs herido... -.Preguntò mientras se incorporaba para sentarse al borde del acantilado...

.- Nada... no te preocupes. -.Contestò èl, mientras volvía a esbozar una sonrisa, esta vez tranquilizadora.

.- ¿ Y quien ha dicho que estè preocupada? -.Contestò mientras volvía a fruncir el ceño.

Ambos rieron. Luego se quedaron callados un rato viendo correr el agua.

.- Bueno... -.Dijo ella rompiendo el silencio que empezaba a ser incomodo. .- Yo ya no tengo donde ir, ni casi nada por lo que luchar... así que... podría acompañarte, al fin y al cabo te debo una.

.- Sabia que no eras tan cruel -.Dijo èl bromeando.

.-No te fíes... -.Le dijo ella con una sonrisa malèvola.

Y sin decir màs, se sentò al lado de ella y se quedaron allì, en silencio, observando como el sol volvía a salir tras las oscuras nubes.






12 septiembre 2009

Amanece

Allì donde la nieve lo cubre todo, y donde frondosos bosques se alargan hasta rozar el horizonte.

Donde los primeros rayos de Sol casi no llegan, se encuentra ahora, con semblante serio, observando todo a su alrededor, como si esperase incansable cualquier acercamiento del enemigo.

Su espada y  escudo son demasiado pesados ahora, se siente dèbil , abatida...

 Se levanta y suspira, como si a cualquier mínimo esfuerzo fuera a derrumbarse,  sabe que si lo hace, todo habrà acabado, que su lucha no habrà merecido la pena.

Así que empuña su espada una vez más y mira al cielo que empieza a tornarse rojo sangre.

Se incorpora dolorida, es hora de seguir adelante, sin mirar atràs, sin dudar siquiera, con paso firme y decidido...

El frío del amanecer, roza su piel y su rostro blanco e inexpresivo, siente que por dentro se esta congelando, que algo se congela para no derramarse, mientras sus demonios, la desgarran por dentro a dentelladas intentando salir hacia afuera.

Sedientos.

Camina, y a cada paso, el fuego que antes la mantenía caliente, ahora le abrasa.

Camina...

Y nada deja tras de si.

Nada.














09 septiembre 2009

Podría

Esta noche podría escribir mil cosas.

Podría escribir por ejemplo para tì, o para mi. 

Para todos los que me acompañan en el camino o para todos aquellos que aun no he conocido, y sin embargo... 

No asoman a mis dedos motivos suficientes para plasmar viejas batallas.

Esta noche, podría incluso susurrarle al viento mil historias imaginarias, y una canción a la luna, para que se quede dormida, o pensar que hoy es otro día màs que paso sin verte, aunque por instinto, de pronto, he dejado de pensar.

Podría también, poner un poco de color a estos días grises, nublados por tanto cambio e intentar comprender, en que me estoy convirtiendo o si me llevara mucho tiempo acostumbrarme.

Da igual... al fin y al cabo es lo que quiero ¿por què iba a arrepentirme?...

Esta noche podría escribir mil cosas.

Podría escribir por ejemplo sobre la única persona que me mantiene humana, pero hoy...

Hoy simplemente, no asoman a mis dedos motivos suficientes para plasmar viejas batallas.








02 septiembre 2009

Que habría pasado

Me pregunto que habría pasado si las cosas no hubieran sido como son ahora, si por un casual nunca hubiéramos hecho aquello que un día hicimos, de la forma en que lo hicimos y que para bien o para mal cambiò nuestras vidas... 

O que habría pasado si hubiéramos hecho aquellas otras tantas cosas que nunca hicimos, tal vez por  puro miedo, miedo a perder, miedo a equivocarnos...

Que habría pasado si muchos no se hubieran cruzado en tu camino, si solo hubieran sido fantasmas que pasan vagando, desapercibidos para nunca volver.

O que habría pasado si, aquellos besos adolescentes no te hubieran llenado de tantas dudas, y la amistad, hubiera sido algo màs que solo decepciones...

Me pregunto, a que sabe un abrazo cuando no consigue llenarte de nada, a que saben los momentos que pasas planteándote si lo mejor es acabar con todo, empezar de cero y dejar atràs todo lo que ya no es ùtil.

Porque una vez màs, toca ser fuerte.

Y mientras miro viejas fotografías, me empiezo a dar cuenta, que lo ùnico que debo hacer ahora... 

Es seguir adelante.