09 noviembre 2012

Nunca lo fuí

Nunca he sido la misma persona, ahora lo se. 

He ido cambiando, poco a poco,  mi mente, mis ideas, mis principios... he crecido por dentro, se han ido las dudas, los miedos, y la tristeza, aquella enemiga, se ha convertido en parte de mi, tan adentro, tan cotidiana, que ya casi no la noto.

Mis dìas son lentos, muy lentos, pero los años pasan demasiado deprisa, demasiado duros. Todo a mi alrededor ha cambiado.

Noto que me alejo, que me alejo de todo, lejos, y no se donde voy, sin rumbo, flotando entre incertidumbres, entre desconfianzas, entre esa rabia que asoma a mis ojos cada vez que recuerdo.

Y me noto màs fría a cada paso, màs distante, y dejo pasar mi vida como quien deja pasar el tiempo esperando algo mejor que nunca llega.

Ùltimamente solo pienso en tragedias,  en que serà de todo cuando lo importante me falte, cuando ya no estén, y es que hay cosas que simplemente no podre afrontar, cosas que masticas durante años pero nunca llegas a digerir.

Hay dìas, como hoy, que la apatìa me inunda, me ciega, me hiere.

Nunca he sido la misma persona, ahora lo se.





15 octubre 2012

Mi espejo

Abrir los ojos a otro dìa màs, dejando desnudos los instantes en los que no puedo pensar absolutamente en nada, el gran vacìo que es asomarse a mis ojos, la eternidad infinita que nunca espera, ya nunca me espera...

Los labios que lanzan al aire palabras inciertas, cansadas del tiempo que pasan sin ser escuchadas, cansadas de conversaciones con una soledad, que no es màs que esa gran aliada que habita en mis adentros, cuando el dolor, ese inexplicable dolor que se aferra a mis huesos desgarra cada parte de mi conciencia, si es que aun existe.

Porque perder,  a veces no es màs que ganar la partida a la vida, buscar sin descanso horizontes nuevos, o la felicidad en pequeños y absurdos instantes, saber valorar lo que se tiene por muy poco que sea, sonreìr aunque sea hacia dentro, hacia lo màs profundo, porque solo el viento sabe de tempestades, solo el viento sabe.

Caer y caer y caer... cuando nada vale nada y aun asì levantarme y abrir la ventana, dejar que la luz del sol ilumine mis rincones asolados, dejar entrar esperanza donde solo queda olvido... Y todo es tan efìmero que tiemblo, y mi alma ya no entiende de ilusiones, y mi cuerpo ya no entiende de caricias, y la oscuridad se cierne a mi locura sedienta de afecto, sedienta de muerte.

Y es que no puedo odiar al mundo por no haber hecho lo correcto, no puedo odiarme por haber tropezado una y otra vez con la misma piedra, no puedo odiar al pasado por haberme enseñado a golpes ni al destino por ser algo incierto... No puedo odiarte aunque a veces lo harìa, sin perjuicios, sin pensarlo, sin odiar antes una parte de mi, esa parte que un dìa dejò las puertas abiertas. La bondad, a veces es tan absurda que vomitarìa hasta morir recordando.

Pero hoy, abro los ojos a otro dìa màs y miràndome al espejo sonrìo, aunque absolutamente nada pueda reflejar mi sonrisa.




03 septiembre 2012

Traición

Te miro y solo siento indiferencia, la indiferencia de aquel que ya no siente nada con tus palabras, las que ahora siento vacìas, absurdas, llenas de asquerosas mentiras que ya no me creo.

Es triste pero en el fondo, no eres diferente a ellos.

El tiempo pasa y solo puedo olvidar, que absurdo... miro atràs, a veces, igual que miro las viejas fotografias y observo, desde lejos, lo que fuimos un dìa, aquello que inevitablemente la vida se llevo dejando solo esos instantes en los que sin quererlo, me bebo los momentos hasta acabar totalmente borracha de recuerdos.

He cambiado y espero, de verdad espero, que tu tambièn lo hayas hecho, cambiar el rumbo de tu vida perdida, cambiar el destino, el que yo tambièn cambie, ese destino que solo nos llevaba a morir un poco màs por dentro cada dìa.

La verdad es que hay cosas que no podre cambiar, esa oscuridad que me persigue cual manada de lobos a su presa, y mi interior, sigue siendo aquel frìo agujero en el que a veces me escondìa del mundo para sentirme agusto, para dejar de sentir aquellas arcadas que me producìa toda la basura a mi alrededor.

Puede que nos encontremos un dìa, puede que haya cambiado tanto que ya no me reconozcas, y puede que por  suerte o por inercia, yo aun no haya olvidado quien eres tu.










29 agosto 2012

Rara

Fuera de lugar. 

Son tres palabras que resumen perfectamente lo que ha sido mi vida social  en todo este tiempo.

Nunca entendì por que me alejaba, por que nunca dejè de correr, sin descanso, por que nunca deje de aislarme de los demàs como si fuera algo de lo que aprendì a deshacerme aun sin saber exactamente el por què.

Lo he intentado, he intentado hacer cosas que los demàs hacian, cosas que los demàs veian normales, lògicas, cosas que han sido contrarias a mi forma de pensar, de ver la vida, contrarias a mis principios. He intentado adaptarme desde muy pequeña a una sociedad que no entendìa y que a dìa de hoy aun entiendo menos.

Nunca, nunca deje de correr, aunque a veces no entendiera el porque corrìa, aunque a veces me asaltaran mil dudas sobre mi persona, aunque a veces, me sintiera tan mal, tan distinta, tan sola,  por el simple hecho de no entender porque motivo no encajaba. Con el tiempo lo entendì, entendì que simplemente somos una minorìa en un mundo totalmente equivocado, falto de valores, falto de lucha, falto de... todo.

Quizà soy culpable por sentir demasiado algunas cosas, por ver y sentir cosas que la mayorìa ni se plantean, cosas importantes que a nadie le importan, por apreciar las cosas que la mayorìa no aprecia, por ser feliz sin la necesidad de que esa felicidad dependa de nadie. Si, soy culpable por no saber entender al ser humano,por no haberlo entendido nunca, por no entender su infinita ignorancia, su eterna hipocresia, su asquerosa indiferencia y su repugnante egoìsmo.

Diferente, rara, borde, demasiado seria... he escuchado de todo sobre mi persona, pero yo se quien soy aunque les joda, se lo que quiero aunque les joda, y se a donde voy aunque les joda, y creo que es algo que la mayorìa de los que juzgan no pueden ni soñar. Poco cerebro y lengua muy larga.

Por eso nunca dejè de correr, de aislarme, porque siempre vi la vida de otro color, desde otra perspectiva y eso les asustaba, ahora lo comprendo todo, y al comprenderlo solo puedo sentir pena por ellos, simple y llana pena y nada màs.





02 agosto 2012

Hemos cambiado

Aun recuerdo, casi como en un sueño, aquellas primeras letras en la pantalla de mi viejo ordenador, aquellas conversaciones interminables hasta tarde en las que desangrabamos pequeños problemas sin saber que los verdaderos, vendrìan con los años. Eramos muy jovenes pero a veces parecìamos dos adultos intentando entender todo a nuestro alrededor.

Aun recuerdo tu persona por entonces, aquel chico serio, maduro, distinto a los demàs, seguro de si mismo, aparentemente fuerte. ¿Sabes? a veces, por momentos, intentaba aprender de ti porque yo, por aquel entonces y bajo aquella coraza, me estaba derritiendo por dentro. Intente aprender pero no pude màs que tenerte de apoyo en los buenos y malos momentos.

Mucho ha llovido desde entonces, he visto como muchos se han ido de mi vida y como tantos otros han entrado en ella para volverse a ir, en todo este tiempo he visto y aprendido que nadie y absolutamente nadie ha merecido la pena en todo este tiempo, no es lo que busco, no me valen, y no los quiero, pero gracias a ti tambièn he aprendido que se puede perdurar, a pesar de los años, a pesar de las circunstancias, a pesar de la vida.

Amigo, lamentablemente hemos cambiado, yo ya no soy esa niña cabreada con el mundo y que vomitaba odio a cada paso, aquella niña que sin quererlo ni pretenderlo parecìa ser mayor en un mundo del que aun le quedaba mucho que aprender, y vaya si aprendì. Y tu, bueno, tu  ya no me pareces tan seguro, te noto a pedazos, vacìo, perdido, sin rumbo, con miedo a un futuro incierto y crèeme que te entiendo, nos ha tocado un mal momento, pero de vez en cuando me gusta pensar que sin lucha no hay recompensa, solo espero que encuentres la fuerza para seguir luchando, para seguir adelante, para continuar.

Ùltimamente te noto lejos, y a veces me cabreo un poco y pienso que ni siquiera haces el esfuerzo de venir a verme, otras pienso que asì es la vida, que no eres el primero ni es la primera ni la ultima vez que aqui solo quedo yo, intentando avivar un fuego que a cada minuto se va pareciendo màs a un montòn de cenizas esparcidas por el viento. No te culpo, aunque a veces eche de menos que alguien me escuche y entienda de lo que hablo, es algo que en estos momentos, en este cambio o rumbo en el que conduzco mi vida ahora, a veces necesito.

Y es que a veces me da por recordar aquellas conversaciones en las que nos reìamos de cualquier chorrada y por unos instantes, me evadìa de todo lo demàs. No te voy a mentir, me duele vernos ahora, me duele ver en lo que nos convierte el paso del tiempo, y es que dicen que la distancia no la hacen los kilòmetros sino las personas y es cierto, ahora lo se. Solo espero sinceramente que encuentres tu camino, y que ese camino te haga feliz.

Aun recuerdo, casi como en un sueño, aquellas primeras letras en la pantalla de mi viejo ordenador y sonrìo :)




26 julio 2012

Espinas

Espinas, la inocencia desgarrada a bocados, a dentelladas. 

 Caricias, a veces difuminadas, efìmeras, casi inexistentes. 

 Mentiras, mis esperanzas rotas a golpes. 

 Los silencios que a veces no fueron màs que falsas palabras dichas hacia dentro. 

Espinas, cada minuto que perdì intentando entender, intentando comprender tanto egoìsmo gratuito. 

El frìo a cada paso, la indiferencia que una vez me hizo fuerte y las caídas hacia el abismo, hacia mi abismo absoluto. 

Espinas, cuando nunca es suficiente, cuando todo es relativo, cuando no se sabe el como ni el por que, cuando pierdo la batalla y luego me río del mundo, a carcajadas. 

 Cuando son mis recuerdos los que me impulsan a no caer, cuando me entierro entre decepciones y vuelvo a renacer de entre las sombras, orgullosa... 

Espinas que me atraviesan recordàndome que no ha sido fàcil, que nunca lo fuè y que tampoco lo serà a partir de ahora. 




05 julio 2012

Cuatro ángeles

Hoy habèis vuelto a mi memoria descuidada, lo hago siempre, acordarme de vosotros, pero ùltimamente ando un poco ajetreada con mi vida, con mi cambio de vida. Nada que no sepàis...

 No està siendo fàcil pero a la vez es necesario, lo se, un dìa dejarè de echar de menos mi cuarto, mi perro, mis cosas. Hay dìas que me siento triste, apàtica, dìas en los que no le veo sentido a esto, dìas en los que siento que he salido de una rutina y he entrado en otra casi sin pensarlo, pero se que ya no hay excusas, ya no puedo dar marcha atràs,  ya no puedo. Hoy os recuerdo como si fuera ayer.

Abuelo, intento ser fuerte cada dia, e intento imaginar que me dirìas y que palabras usarìas para animarme porque no sabes cuanto echo de menos tus bromas, cuanto echo de menos tu persona cada maldito día.

Gracias  por haber existido, y si hay algo que me quema por dentro... es haberos disfrutado tan poco. Hoy habéis vuelto a mi memoria descuidada. 

Hasta siempre.



16 mayo 2012

Derrumbarse

Sobrevivir, como aquel que lo intenta todo hasta acabar destrozado, inventando sueños que ya no tengo, sacando fuerzas que quizàs ya no existan. 

 Sobrevivir, arrasando con todo a mi paso, porque da igual si te vas, si no vuelves, o si solo has sido una piedra màs en la que tropezar hasta aprender, da igual si te pierdes, si tengo que olvidarte o enterrar tu recuerdo, profundo, para que no vuelva. 

 Sobrevivir, arrastrando tristezas porque si, porque no se que necesito para estar bien, porque pasa el tiempo, los años, la vida... y nada cambia, y todo permanece, hasta mis demonios que se empeñan en no abandonarme. 

 Sobrevivir, sola, contigo, sin ti, sin nadie, dibujando sonrisas, dibujando momentos, a veces rotos, sucios, mojados... 

Y es que a veces, solo respiro esperando encontrar algo mejor, la rutina no es màs que una puñalada diaria, solo una, a veces al despertar, a veces justo antes de dormir, cuando uno esta cansado de mirar atràs y no ver lo que tiene delante. 

 Sobrevivir, aunque a veces todo se derrumbe.



28 febrero 2012

Ayer

Parece que fuè ayer.

¿Recuerdas?, fuimos dos locos apostàndolo todo a una sola carta. Luego vinieron las dudas, el ahora tu y luego yo y luego... luego quizà ninguno de los dos. Y el tiempo...

Parece que fuè ayer cuando te vi bajar de aquel bus.

Aun hoy me pregunto porque yo. Fuè arriesgado intentarlo sin haber cerrado todas las heridas. Nuestra historia ha sido una historia desordenada. Con varios finales al principio y un inicio final. Ni siquiera hubo partes, ni tiempo, ni nombre. Nos tuvimos el uno al otro, como sólo se tiene el que olvida el riesgo que es perder.

Parece que fuè ayer aquella primera vez a oscuras en aquella habitaciòn ajena, a centìmetros de tu boca, pero ha pasado tiempo ya, y aquellos, los de entonces, ya no somos los mismos, quizàs hayamos sido fuertes durante demasiado tiempo.

Cada despedida en mi ha sido como empujarme una y otra vez hacia lo màs profundo.

Creo que saber lo que seguìa a tu espera ha sido mi ùnico motivo de seguir adelante, ¿triste, no?.

Yo quise, te juro, cambiar mi vida pero no pude. Al final de cada dìa lo ùnico que quedaba eran las ganas de golpear la almohada y gritar tu nombre. Y luego me sentìa idiota.

Parece que fuè ayer pero aun el dolor se cuela entre mis huesos y se esconde entre mis sabanas. Y solo queda ignorarlo y avanzar como tantas otras veces.

No he perdido mis ganas de huir desde entonces, de salir de este agujero que ha sido mi vida desde hace ya bastantes años, de volar contigo aun sin alas, de intentarlo un poco màs cada dia, un poco màs cada semana, cada mes, cada año... No he perdido las ganas de ti, aunque si de todo lo demàs.

Soy culpable, lo reconozco, de aferrarme al pasado, culpable de no parar de tocarme las heridas aun abiertas, porque en el fondo tenia miedo de que cicatrizaran, miedo de olvidar y por ello volver a caer en la misma mierda de siempre. Soy culpable de haber perdido tanto tiempo en mi estupidez por salvar lo imposible.

Perderlo todo ha sido lo de menos, lo mejor del adiós, es lo infito que resulta en un horizote vacío, lo mejor del horizonte vacío, es lo infitamente lleno de posibilidades que está, le sonreí durante demasiado tiempo al pasado, a la gente. Parecía que daba pasos adelante, pero siempre caminaba mirando al espejo retrovisor y se acabò... Solo quiero vivir y lo hago, aunque sea a mi manera.

Parece que fuè ayer pero aun tengo ese mismo nudo en la garganta y esas ganas de romper el espejo en el que me reflejaba y en el que nunca pude mirarme a los ojos. Llorar es admitir que algo en mi se rompe, saber e ignorar todas las jugadas, los miedos, o ese deseo efìmero de verte... El capricho inùtil de verte.

Sabes que nunca dejè de esperarte.

Parece que fuè ayer, pero esta... esta es mi ultima tristeza.