26 agosto 2009

Sueño

Paseo por calles de piedra en un pueblo que de noche, parece abandonado.

Camino, y a cada paso, disfruto de la suave brisa de verano rozándome la cara, una farola que parpadea en la fachada de una antigua casa, ventanas entreabiertas, y el silencio.

Un silencio que lo invade todo.

Y entonces, mi imaginación vuela, las calles se transforman, se retuercen, las luces se vuelven rojas, como llamas de fuego.

Las casas se doblan y gritan como queriendo engullirme dentro...

Sigo caminando hasta un parque solitario, y tirada boca arriba en un banco, observo la copa del árbol que tengo justo encima.

Sus ramas se extienden como intentando abrazarme.

Totalmente relajada, en éxtasis, veo mecer las hojas y siento como el sonido se adentra en mi cerebro como droga en las venas.

Mis ojos se acaban cerrando, mente  en blanco, y por momentos acabo desapareciendo...

Me vienes a la cabeza, sin pensarlo, sin quererlo, me viene tu recuerdo.

Tu tacto, tu olor, tus manos... 

Y justo en este instante recuerdo, que en este mismo banco y bajo este mismo árbol solías compartir mis silencios.

... Y cuanto màs lo pienso... màs anhelo llorar.

Abro los ojos y todo está en calma.

Como si nada hubiera pasado.

Como si todo hubiera sido un sueño.