Si te adentras en cada vida, en cada historia, descubres que debajo de la piel, de la coraza, de la armadura, se esconde todo un mundo lleno de miedos, inseguridades, tristezas, y derrotas.
Somos gente que por algùn motivo nos sentimos bien juntos, y es entonces cuando por un momento olvidamos los problemas, olvidamos nuestra rutina, nuestra vida diaria, nuestras mierdas acumuladas tras años...
Gente corriente, y a la vez màs distintos que nadie, interiormente oscuros, eternamente incomprendidos, siempre solitarios, colegas, amigos, compañeros de batallas, sabremos y sin decir una palabra, que si alguno cae otro tendera su mano para levantarlo.
Somos gente, con distinta existencia, en distintos lugares, ciudades, pueblos, a 100, 200, 300 o 400 km y sin embargo, existen lazos de por vida pues, cuando has sido feliz con alguien aun siendo en cortos espacios de tiempo, nunca se olvida.
El tiempo pasa, y las circunstancias ocupan la mayor parte de nuestra vida, se que cada vez nos veremos menos, cada vez estaremos màs lejos, màs distintos, con màs mal genio, màs desconfiados y en definitiva, más distantes.
Pero aquì y ahora, en este preciso instante...
GRACIAS a todos, por ser parte de este presente incierto.
