13 junio 2020

Perdona.


Perdona por todas esas veces que no estuve, por irme, por alejarme,  por desaparecer...durante días y meses.

Perdona por no haber estado cuando más lo necesitabas, por no haber sabido que decir en el momento preciso, por no ser ese apoyo en los momentos mas difíciles, por no haber sabido encender la llama en tu oscuridad más profunda.

Perdona por no ser ese abrazo que pedías a gritos aunque nunca dijeras nada,   por no coger tus llamadas, por pensar que mis responsabilidades pesaban más que tu necesidad de saber de mi.

Lo siento, por no poder sacar las fuerzas y las ganas.

Perdona por no recordarte más a menudo, por olvidarme de lo vivido, por seguir mi vida pensando que no te hago falta, por creer que tu puedes solo con el mundo,   después de todo,  al final todos podemos con el mundo.

Perdona por haber estado orgullosa de ti  y no habértelo dicho. 

Perdóname por aquella lista que nunca debí leerte, por mis enfados, que aunque a veces son justos, no me merecen la pena, por  no haberme preocupado más, por obviar tus miedos e incertidumbres, por no haber estado presente para levantarte cuando te rendías,   
por no disfrutar mas del poco tiempo que tenemos, por no  sentir más tus abrazos, por no poder ser yo misma a pesar de los años, a pesar de tu lealtad,  inamovible. 

Perdona.


Perdona por dejar que el tiempo nos sepulte.