24 septiembre 2009

Noto

Noto como se me escapa la vida por las finas grietas del tiempo.

Como va mostrando lo verdaderamente importante, sin mascaras ni pinturas, sin armaduras ni muros acorazados de piedra y hierro.

Noto como me falta la voz para gritar alto que ya no quiero màs, que ya es suficiente, que me da igual porque nada va a pagarme  tantas  horas interminables frente a la misma ventana. 

Tantas horas perdidas...

Noto el aire que inhalo profundo en mis pulmones para calmar esta ansiedad que a veces se apodera de mi, esta desesperación que me apresa entre sus fauces  en mi debilidad más absoluta.

Este vivir por fuera y morir un poco màs por dentro  cada vez.

Noto y se, que cerrar los ojos e imaginar es la ùnica forma de escapar, de viajar a  un lugar lejano, porque volar, aun herida y con el alma llena de parches es claramente mi mejor opciòn ahora.

Noto la falta de oxigeno, la falta de ganas, la falta de... TODO.

Y me imagino corriendo entre arboles, con las làgrimas  resbalando por mi rostro y con el coraje que a veces me falta colgando  de un hilo, cayendo en la huida y volviéndome a levantar de nuevo.

Una y otra vez... y otra... y otra...

Que no puede una tener  siempre  la cabeza cargada de sueños que nunca van a cumplirse.

Noto que ardo por dentro, que ardo, que no dejo de arder  y no se como apagar este incendio que me abrasa la carne.

 Sabiendo que pronto, dentro de mi, solo quedarán cenizas, grises, fràgiles y livianas cenizas que se acabara llevando el frío viento del invierno.

Y aun así, algo me impulsa siempre a  seguir caminando. 

Solo espero que nunca me falten, el valor para afrontar, la fuerza para seguir y el sentir...

Para poder seguir sintiendo.