Puedo mirarte sabiendo que el mundo no se acaba en tus ojos, ni en tu boca, ni en tus manos.
Puedo rozar el viento con la yema de los dedos y sentir cada gota de lluvia resbalar por este cuerpo ya desnudo de miedos.
Puedo perderme entre arboles, bañarme en rayos de sol o mirar embelesada la luna y sin embargo, no hallaràs en mi ni un halo de tristeza.
Puedo soñar sin necesidad de alejarme de la realidad, o descubrir que poco a poco me voy alejando del circulo al que llamo nuestro...
Puedo... se que puedo volar sola, ya no eres solo tu...
Ya no.
