Casi lo consigo, casi consigo alejarme un poco más de ti, lo suficiente para no hacerme daño pero...
Pero he sido idiota...
he vuelto a hacerme dèbil, fràgil en tus brazos, en tu boca, en tu cuerpo...
Maldita ilusa... ¿por que te engañas?
No he aprendido nada, vuelvo al principio, donde empezè, a luchar contra mi, contra todo, contra lo que siento.
Y ahora mìrate... observa el dolor de las heridas que vuelven a abrirse y disfrútalo, saborea el sabor amargo de la decepción, de las falsas esperanzas, del amor que no llegaras a tener nunca del todo.
Estùpida.
Idiota.
Ilusa.
Eso es lo que soy.
