Vives en mi, entre mis piernas, en lo profundo de este suspiro de vida llamado alma, en el deseo, en mi pasiòn, en mi lujuria.
Vives en mi, en cada instante, a cada segundo, en todo momento, cuando lo ùnico q me queda es desearte como si no hubiera un mañana.
Vives en mi, en mis noches, en mis días y en mis tardes, bajo mis sabanas, cuando muero en el intento de reinventarte una y otra vez cada vez que yacemos juntos.
Vives en mi, en cada gota de sangre que recorre las arterias de este cuerpo vagabundo obsesionado con tenerte.
Vives en mi, y yo muero contigo.
