Hoy contigo se esfumo la alegrìa, se esfumo el tiempo entre mis manos que acariciaban tu suabe pelo, y despuès todo, absolutamente todo se tornò gris por momentos.
Hoy el viento arranco tus pètalos ya heridos, hoy el viento te arrebato la vida, flor marchita.
Y se fueron tus gestos, y el brillo de tus ojos, la bondad en tus actos, y tu fidelidad siempre eterna y perecedera. Pero no hay palabras de consuelo, ni definiciòn a tu partida, no hay nada, nada y todo, tu presencia aun en esta estancia vacìa.
Me has dejado, flor marchita, pero dentro de mi...
Hoy has vuelto a florecer.
