02 agosto 2012

Hemos cambiado

Aun recuerdo, casi como en un sueño, aquellas primeras letras en la pantalla de mi viejo ordenador, aquellas conversaciones interminables hasta tarde en las que desangrabamos pequeños problemas sin saber que los verdaderos, vendrìan con los años. Eramos muy jovenes pero a veces parecìamos dos adultos intentando entender todo a nuestro alrededor.

Aun recuerdo tu persona por entonces, aquel chico serio, maduro, distinto a los demàs, seguro de si mismo, aparentemente fuerte. ¿Sabes? a veces, por momentos, intentaba aprender de ti porque yo, por aquel entonces y bajo aquella coraza, me estaba derritiendo por dentro. Intente aprender pero no pude màs que tenerte de apoyo en los buenos y malos momentos.

Mucho ha llovido desde entonces, he visto como muchos se han ido de mi vida y como tantos otros han entrado en ella para volverse a ir, en todo este tiempo he visto y aprendido que nadie y absolutamente nadie ha merecido la pena en todo este tiempo, no es lo que busco, no me valen, y no los quiero, pero gracias a ti tambièn he aprendido que se puede perdurar, a pesar de los años, a pesar de las circunstancias, a pesar de la vida.

Amigo, lamentablemente hemos cambiado, yo ya no soy esa niña cabreada con el mundo y que vomitaba odio a cada paso, aquella niña que sin quererlo ni pretenderlo parecìa ser mayor en un mundo del que aun le quedaba mucho que aprender, y vaya si aprendì. Y tu, bueno, tu  ya no me pareces tan seguro, te noto a pedazos, vacìo, perdido, sin rumbo, con miedo a un futuro incierto y crèeme que te entiendo, nos ha tocado un mal momento, pero de vez en cuando me gusta pensar que sin lucha no hay recompensa, solo espero que encuentres la fuerza para seguir luchando, para seguir adelante, para continuar.

Ùltimamente te noto lejos, y a veces me cabreo un poco y pienso que ni siquiera haces el esfuerzo de venir a verme, otras pienso que asì es la vida, que no eres el primero ni es la primera ni la ultima vez que aqui solo quedo yo, intentando avivar un fuego que a cada minuto se va pareciendo màs a un montòn de cenizas esparcidas por el viento. No te culpo, aunque a veces eche de menos que alguien me escuche y entienda de lo que hablo, es algo que en estos momentos, en este cambio o rumbo en el que conduzco mi vida ahora, a veces necesito.

Y es que a veces me da por recordar aquellas conversaciones en las que nos reìamos de cualquier chorrada y por unos instantes, me evadìa de todo lo demàs. No te voy a mentir, me duele vernos ahora, me duele ver en lo que nos convierte el paso del tiempo, y es que dicen que la distancia no la hacen los kilòmetros sino las personas y es cierto, ahora lo se. Solo espero sinceramente que encuentres tu camino, y que ese camino te haga feliz.

Aun recuerdo, casi como en un sueño, aquellas primeras letras en la pantalla de mi viejo ordenador y sonrìo :)