Hay veces en la vida en las que hay que tomar decisiones, a veces, descubres que esas decisiones ya estaban tomadas desde hace tanto tanto tiempo...
Siempre hay un punto de no retorno, de acabar con todo, de romper los lazos, de llorar por dentro pero hacerse fuerte a la vez porque, es mejor abandonar que aguantar contracorriente solo por costumbres, solo por recuerdos, solo por aprecio, solo por impulsos...Y a veces no es suficiente.
Hay un instante de despertar, de verlo todo más claro, de recuperar la dignidad, de seguir adelante, porque todo el cariño que pudo haber se esfumó sin previo aviso aunque lo vieras venir de lejos. Porque hay heridas que no cierran, porque cuando duele, odiar se hace mucho màs sencillo.
A veces no es rendirse sino saber hasta donde, porque luchar en vano es solo aferrarse a lo que fue, porque comprendí a golpes que de aquellas dos personas hoy ya no queda absolutamente nada... ni la sombra, ni la esencia.
Y no se en que preciso momento se perdieron de golpe las ganas y las intenciones, en que momento me rompí, deje de pensarte, de contar con tu existencia que ya no me llenaba sino que me estaba desangrando y tu lo sabías...
No se en que preciso momento nos perdimos.
Lo intenté, lo he intentado, he intentado por todos los medios perdonarte, perdonarme. He intentado sanarme, sanarme de ti, de tu egoísmo, de tus puñales... De todas tus nuevas oscuridades que no hacían mas que hacer crecer en mí un desprecio sobrehumano e imparable.
Te he llegado a detestar tanto que he decidido parar, sentarme conmigo, oírme desde dentro y hoy lo siento, lo siento porque en el fondo nunca dejaré de sentirme culpable por haberte odiado, nunca dejaré de sentirme culpable porque yo no soy como tu. Nunca lo he sido.
Y hoy ya puedo sonreír con toda la tristeza que soy capaz de acumular porque aun reviven en mi todos los momentos y tantos años... Todas las historias que conservamos con recelo y que hoy ya no importan nada. No me importan nada.
Todo en mi que tenga que ver contigo se desvanecerá poco a poco como si nunca hubiera existido.
Pronto, todo se habrá desvanecido, te lo aseguro.
Hoy por fin te puedo decir adiós, no es un adiós cualquiera. por suerte es una despedida fácil.
Gracias por habérmelo puesto tan fácil.
Hoy, he tomado la decisión de dejar de estar dolida, de sacarte fuera de esta historia que dejó de ser bonita hace mucho, de esta historia que no quiero seguir contando.
Me cansé...
Fué suficiente.
