04 julio 2010

Hacha de guerra

Recuerdo, el sabor amargo de la angustia bajar desgarrando mi garganta, el no poder tragar una enorme bola de decepciones...

 Las espinas clavarse impasibles en mi carne.

Recuerdo abrasarme en llamas de desesperanza, de locura, de incertidumbre... 

 Recuerdo el sonido del llanto, los gemidos obscenos, la debilidad de bajar la cabeza por miedo a encontrarme con las mismas miradas, morderme la lengua hasta sangrar para no escupir mierdas de todos.

Recuerdo imágenes, sonrisas rotas, abrazos llenos de total y absoluta incomprensiòn, y un castillo desmoronarse con la lluvia como si fuera de barro. 

 Y detràs de todo esto, solo un montòn de basura acumulada. 

 Hubo otro tiempo, o varios, en los que no me costaba nada no perder la cordura, amarrar mis demonios, hubo otro tiempo, y ese tiempo acabò, se fuè, no volverà. 

 Enterrar el hacha de guerra siempre fuè mi mayor error, ahora lo se... Ahora lo se...