26 agosto 2009

Sueño

Paseo por calles de piedra en un pueblo que de noche, parece abandonado.

Camino, y a cada paso, disfruto de la suave brisa de verano rozándome la cara, una farola que parpadea en la fachada de una antigua casa, ventanas entreabiertas, y el silencio.

Un silencio que lo invade todo.

Y entonces, mi imaginación vuela, las calles se transforman, se retuercen, las luces se vuelven rojas, como llamas de fuego.

Las casas se doblan y gritan como queriendo engullirme dentro...

Sigo caminando hasta un parque solitario, y tirada boca arriba en un banco, observo la copa del árbol que tengo justo encima.

Sus ramas se extienden como intentando abrazarme.

Totalmente relajada, en éxtasis, veo mecer las hojas y siento como el sonido se adentra en mi cerebro como droga en las venas.

Mis ojos se acaban cerrando, mente  en blanco, y por momentos acabo desapareciendo...

Me vienes a la cabeza, sin pensarlo, sin quererlo, me viene tu recuerdo.

Tu tacto, tu olor, tus manos... 

Y justo en este instante recuerdo, que en este mismo banco y bajo este mismo árbol solías compartir mis silencios.

... Y cuanto màs lo pienso... màs anhelo llorar.

Abro los ojos y todo está en calma.

Como si nada hubiera pasado.

Como si todo hubiera sido un sueño.










19 agosto 2009

Triste y oscuro

¿Y si un día, de pronto, el mundo deja de girar, y de repente, todo se torna triste y oscuro...? 

Que pasaría si dejara de llover, si todo lo que existe fuera muriendo poco a poco.

 Si la vida se agrietara como madera vieja y mojada.

Que pasaría si todo lo que quieres desaparece ante tus ojos. 

Si dejase de sentir.

Si por casualidad descubro que ya no siento nada.

Que pasaría si ya diera igual seguir o quedarme inmóvil, esperando otra existencia que no va a llegar nunca.

¿Y si un día, de pronto, el mundo deja de girar, y de repente... todo se torna triste y oscuro...?





13 agosto 2009

Fantasmas

Somos, como dos fantasmas que se encuentran por inercia en la inmensidad de un bosque.

Dos fantasmas que se ven casualmente en el mismo sitio, en el mismo instante y a la misma hora.

 Dos fantasmas que llevan dentro el dolor de la pèrdida, el dolor de haber sido decepcionados.

El mismo miedo a lanzarse al vacío, a la incertidumbre.

 Dos fantasmas que se abrazan, que se miran a los ojos, que sienten que lo son todo, que lo van a ser todo siempre. 

 Pero tambièn, somos dos fantasmas que luchan cada día a contracorriente, que luchan contra el demonio de la ausencia, contra los días oscuros... contra las noches vacías. 

 Dos fantasmas que a veces también se derrumban, que sienten la falta, la tristeza del sentirse solos por dentro... 

 Y en cada despedida asumen que sin el otro, aun respiran.

 Pero parte de ellos, de lo que son cuando están juntos, se quedan enredados entre los suspiros al aire que predicen de nuevo la distancia.

Y como dos fantasmas que se encuentran por inercia en la inmensidad de un bosque.

Nos esperamos.








10 agosto 2009

No me importa

Ya no me importa avanzar dejando tras de mi un sendero de cadáveres. 

No me importa cambiar de camino si por el que caminaba ha dejado de tener paisajes. 

No, no me importa cerrar un libro ya escrito y volver a escribir uno nuevo. 

Hoy ya no me importa gritar aunque nadie vaya a escucharme.

Ni pasar por encima de alguien, pisando sus cabezas si eso me acerca a mis metas. 

No me importa recordar porque los recuerdos son la base de lo que soy.

 Ni estar sola, ni las heridas, pues al final, se que acabaràn cicatrizando. 

Hoy ya no me importa quitar de mi vida y sin piedad, aquello que solo va a pintarme el mundo de gris.

Es un poco tarde para perdonar...

¿No crees?





07 agosto 2009

Ya no

No encuentro palabras para explicar lo que no logro llegar a entender.

Ya no se si camino hacia delante, sin rumbo, o lo que hago es ir marcha atrás constantemente.

Quien sabe si tal vez vivo porque me reinvento una y otra vez,  y otra... y otra.

No encuentro motivos para esperar lo que nunca va a llegar.

 Ya no escucho melodías, ni voces, ni el murmullo que solía volver en aquellas noches en las que no podía dormir.

No encuentro nobles hechos de los que aprender a ser, mejor cada día.

Ya no busco el silencio, ni la apatía.

 Me quedo aquì, a observar, como todo se cae a trozos sin que pueda hacer absolutamente nada.

El bosque de detràs de mi ventana ha desaparecido.

Asì que hoy, no encuentro las ganas de mirar al mundo a la cara, de ponerme los tacones, de salir ahì fuera.

Hoy regreso al mismo agujero del que me sacaron... pero ya ha dejado de llover.







06 agosto 2009

Recorro

Recorro este cuarto vacìo esperando encontrarte.

Aùn huele a tì, y aunque acabas de marcharte, alimento hasta el ùltimo momento esta ilusiòn de tenerte, de no soltarte...

Esta ilusión me llena para luego dejarme vacía.

Me siento aquí e imagino tus manos por mi espalda, como si nunca te hubieras ido, como si en cualquier momento fueras a aparecer por esa puerta.

Apuro esta ausencia como si fuera la ùltima, como si no tuviera que volver a despedirte.

 Como si pudiera parar el reloj justo en el momento en el que me abrazas delante del tren.

Los momentos, pasando por delante de mi como una película en blanco y negro.

Recorro este cuarto vacìo esperando encontrarte.

Aùn huele a tì... 

Aùn...





30 julio 2009

Deja

Deja que sea mi boca la que te maldiga en silencio, que escriba historias inventadas mientras guardo mi existencia en un cajòn, olvidada...

Deja que no sean tus palabras las que me abracen cuando tenga frío.

Deja que el miedo se escape por el resquicio de la puerta.

Que vuelvan las ganas de esbozar una sonrisa, aunque el tiempo se empeñe en congelar todo a su paso.

Deja que grite al viento y desgarre al dolor por haberse quedado demasiado tiempo.

Deja de regresar a mi cada vez que decidas no quedarte.

Deja que calme mi ira hacía mi por haber confiado de nuevo.

Deja, déjame, vete lejos.

Que si ya te olvidé una vez...

Puedo hacerlo de nuevo.






28 julio 2009

Cigarrillo

Ya casi no recordaba las noches de verano, andar descalza todo el día,  abrir la ventana y oler a campo ya seco...

Pero mis noches siguen siendo iguales que en invierno.

El mismo silencio, el mismo vacío, los mismos  renglones escritos solo en mi cabeza inagotable.

Las mismas ganas de escapar por esa ventana.

Y me pierdo tras los dibujos que hace el humo al salir de mis labios, pensativa, viajo a mundos donde solo yo puedo llegar, lejos, muy lejos de todo,   en la infinidad de lo inimaginable.

Un lugar solo para mi.

Le doy otra calada y luego sonrío irònicamente.

-Vaya!!! -(me digo), -a veces creo que hasta la cordura me ha abandonado!!!.

Y mientras apago el cigarrillo voy notando que todo vuelve a la realidad.

A ver si con un poco de suerte,   mañana despierto con un par de alas rotas.




26 julio 2009

Fuiste y serás

A veces...

Recuerdo palabras, gestos, miradas, abrazos...

Aquellas noches paseando por este pueblo desierto en la calma de la noche.

Sentarnos en cualquier parque y hablar, hablar, hablar hasta la madrugada.

Salir a liarla o quedarnos a ver alguna película.

El primer grupo de amigos...

Y el último.

Los problemas, las làgrimas, los primeros chicos.

Tomar algo en un bar, una partida de billar.

Los primeros petas.

Y los siguientes... 

Tomar tè, las salidas de campo, los conciertos.

Perdernos con el coche y la euforia solo por el hecho de haber salido de aquì.

Los enfados, las puñaladas a la espalda, las sonrisas falsas.

El que a veces no nos acordemos de todo lo que hemos sido.

Echar cosas en cara, cambiar el rumbo, separarnos poco a poco...

Olvidar... que un día fuimos amigas, las mejores,  y que hoy de todo eso...

Ya no quede casi nada.





















25 julio 2009

Tren

Esta vez, he llegado antes que tù a nuestra estaciòn de tren... 

Aquì, donde siempre nos reencontramos y donde siempre volvemos a perdernos, una vez màs,  siempre pienso que serà la ùltima.

Aùn faltan 20 minutos y ya empiezo a desesperarme. 

10 minutos... me levanto, me siento, miro el reloj, cojo el móvil, me levanto, miro la vìa hasta donde me alcanza la vista, me desespero, resoplo y vuelvo a sentarme, enredo un mechòn de pelo entre mis dedos y pienso, te recuerdo, revivo el momento antes de que haya llegado, cierro los ojos e imagino tu cálido abrazo.

 5 minutos... 3 minutos... 1 minuto... y veo el tren aparecer a lo lejos, y empiezo a temblar, me tiemblan las manos, las piernas, el alma.

Llega, y apareces, y algo en mi que estaba vacìo vuelve a llenarse, y me quedo inmòvil, y te acercas... 

" Q pasa?!! no vas a abrazarme??!!" y entonces te abrazo fuerte, e intento no derramar tanta soledad,  y tanta ausencia acumulada.

¿Sabes? 

A veces, quizá por inercia, vuelvo a esta estaciòn de tren, a esperarte, a mirar el reloj, a imaginar tu llegada... 

Soñando por momentos, que el tren que llega, es el tuyo.