17 enero 2013

Se va...

Se va otra parte de mi, se va...

Se acaba su camino,  se apaga su llama,  se acaba el dolor, los largos años de agonìa, la incertidumbre, y pronto, se apagarà tambièn su mirada.

Se va una parte de mi vida, de mi infancia, una madre en ciertos momentos, una abuela en muchos otros, una mujer generosa, luchadora, entregada.

Y hoy los recuerdos resbalan por mi mente como làgrimas ya no lo hacen por mi rostro, pues no hay lugar para la tristeza, no la hay  cuando quedarse, no es ya màs que dolor, no hay lugar para quedarse atràs y no afrontarlo.

Hoy solo quiero recordarte,  recordar cada día que cuidaste de mi, cada dìa que te tuve, que tuve tu presencia, tu cariño, tu persona. Hoy no quiero otra cosa que no sea recordar tu sonrisa, tu bondad, tus abrazos...

Hoy solo quiero recordarte feliz... eterna...

Y con un nudo en la garganta me despido de ti en la distancia, no sin antes decirte que lo siento (tu ya sabes por que), y que gracias por todo, simple y llanamente gracias.

Cierro los ojos y respiro hondo pues se que te pierdo.

Pero he ganado un àngel.

Hasta pronto abuela.




09 noviembre 2012

Nunca lo fuí

Nunca he sido la misma persona, ahora lo se. 

He ido cambiando, poco a poco,  mi mente, mis ideas, mis principios... he crecido por dentro, se han ido las dudas, los miedos, y la tristeza, aquella enemiga, se ha convertido en parte de mi, tan adentro, tan cotidiana, que ya casi no la noto.

Mis dìas son lentos, muy lentos, pero los años pasan demasiado deprisa, demasiado duros. Todo a mi alrededor ha cambiado.

Noto que me alejo, que me alejo de todo, lejos, y no se donde voy, sin rumbo, flotando entre incertidumbres, entre desconfianzas, entre esa rabia que asoma a mis ojos cada vez que recuerdo.

Y me noto màs fría a cada paso, màs distante, y dejo pasar mi vida como quien deja pasar el tiempo esperando algo mejor que nunca llega.

Ùltimamente solo pienso en tragedias,  en que serà de todo cuando lo importante me falte, cuando ya no estén, y es que hay cosas que simplemente no podre afrontar, cosas que masticas durante años pero nunca llegas a digerir.

Hay dìas, como hoy, que la apatìa me inunda, me ciega, me hiere.

Nunca he sido la misma persona, ahora lo se.





15 octubre 2012

Mi espejo

Abrir los ojos a otro dìa màs, dejando desnudos los instantes en los que no puedo pensar absolutamente en nada, el gran vacìo que es asomarse a mis ojos, la eternidad infinita que nunca espera, ya nunca me espera...

Los labios que lanzan al aire palabras inciertas, cansadas del tiempo que pasan sin ser escuchadas, cansadas de conversaciones con una soledad, que no es màs que esa gran aliada que habita en mis adentros, cuando el dolor, ese inexplicable dolor que se aferra a mis huesos desgarra cada parte de mi conciencia, si es que aun existe.

Porque perder,  a veces no es màs que ganar la partida a la vida, buscar sin descanso horizontes nuevos, o la felicidad en pequeños y absurdos instantes, saber valorar lo que se tiene por muy poco que sea, sonreìr aunque sea hacia dentro, hacia lo màs profundo, porque solo el viento sabe de tempestades, solo el viento sabe.

Caer y caer y caer... cuando nada vale nada y aun asì levantarme y abrir la ventana, dejar que la luz del sol ilumine mis rincones asolados, dejar entrar esperanza donde solo queda olvido... Y todo es tan efìmero que tiemblo, y mi alma ya no entiende de ilusiones, y mi cuerpo ya no entiende de caricias, y la oscuridad se cierne a mi locura sedienta de afecto, sedienta de muerte.

Y es que no puedo odiar al mundo por no haber hecho lo correcto, no puedo odiarme por haber tropezado una y otra vez con la misma piedra, no puedo odiar al pasado por haberme enseñado a golpes ni al destino por ser algo incierto... No puedo odiarte aunque a veces lo harìa, sin perjuicios, sin pensarlo, sin odiar antes una parte de mi, esa parte que un dìa dejò las puertas abiertas. La bondad, a veces es tan absurda que vomitarìa hasta morir recordando.

Pero hoy, abro los ojos a otro dìa màs y miràndome al espejo sonrìo, aunque absolutamente nada pueda reflejar mi sonrisa.




03 septiembre 2012

Traición

Te miro y solo siento indiferencia, la indiferencia de aquel que ya no siente nada con tus palabras, las que ahora siento vacìas, absurdas, llenas de asquerosas mentiras que ya no me creo.

Es triste pero en el fondo, no eres diferente a ellos.

El tiempo pasa y solo puedo olvidar, que absurdo... miro atràs, a veces, igual que miro las viejas fotografias y observo, desde lejos, lo que fuimos un dìa, aquello que inevitablemente la vida se llevo dejando solo esos instantes en los que sin quererlo, me bebo los momentos hasta acabar totalmente borracha de recuerdos.

He cambiado y espero, de verdad espero, que tu tambièn lo hayas hecho, cambiar el rumbo de tu vida perdida, cambiar el destino, el que yo tambièn cambie, ese destino que solo nos llevaba a morir un poco màs por dentro cada dìa.

La verdad es que hay cosas que no podre cambiar, esa oscuridad que me persigue cual manada de lobos a su presa, y mi interior, sigue siendo aquel frìo agujero en el que a veces me escondìa del mundo para sentirme agusto, para dejar de sentir aquellas arcadas que me producìa toda la basura a mi alrededor.

Puede que nos encontremos un dìa, puede que haya cambiado tanto que ya no me reconozcas, y puede que por  suerte o por inercia, yo aun no haya olvidado quien eres tu.










29 agosto 2012

Rara

Fuera de lugar. 

Son tres palabras que resumen perfectamente lo que ha sido mi vida social  en todo este tiempo.

Nunca entendì por que me alejaba, por que nunca dejè de correr, sin descanso, por que nunca deje de aislarme de los demàs como si fuera algo de lo que aprendì a deshacerme aun sin saber exactamente el por què.

Lo he intentado, he intentado hacer cosas que los demàs hacian, cosas que los demàs veian normales, lògicas, cosas que han sido contrarias a mi forma de pensar, de ver la vida, contrarias a mis principios. He intentado adaptarme desde muy pequeña a una sociedad que no entendìa y que a dìa de hoy aun entiendo menos.

Nunca, nunca deje de correr, aunque a veces no entendiera el porque corrìa, aunque a veces me asaltaran mil dudas sobre mi persona, aunque a veces, me sintiera tan mal, tan distinta, tan sola,  por el simple hecho de no entender porque motivo no encajaba. Con el tiempo lo entendì, entendì que simplemente somos una minorìa en un mundo totalmente equivocado, falto de valores, falto de lucha, falto de... todo.

Quizà soy culpable por sentir demasiado algunas cosas, por ver y sentir cosas que la mayorìa ni se plantean, cosas importantes que a nadie le importan, por apreciar las cosas que la mayorìa no aprecia, por ser feliz sin la necesidad de que esa felicidad dependa de nadie. Si, soy culpable por no saber entender al ser humano,por no haberlo entendido nunca, por no entender su infinita ignorancia, su eterna hipocresia, su asquerosa indiferencia y su repugnante egoìsmo.

Diferente, rara, borde, demasiado seria... he escuchado de todo sobre mi persona, pero yo se quien soy aunque les joda, se lo que quiero aunque les joda, y se a donde voy aunque les joda, y creo que es algo que la mayorìa de los que juzgan no pueden ni soñar. Poco cerebro y lengua muy larga.

Por eso nunca dejè de correr, de aislarme, porque siempre vi la vida de otro color, desde otra perspectiva y eso les asustaba, ahora lo comprendo todo, y al comprenderlo solo puedo sentir pena por ellos, simple y llana pena y nada màs.





02 agosto 2012

Hemos cambiado

Aun recuerdo, casi como en un sueño, aquellas primeras letras en la pantalla de mi viejo ordenador, aquellas conversaciones interminables hasta tarde en las que desangrabamos pequeños problemas sin saber que los verdaderos, vendrìan con los años. Eramos muy jovenes pero a veces parecìamos dos adultos intentando entender todo a nuestro alrededor.

Aun recuerdo tu persona por entonces, aquel chico serio, maduro, distinto a los demàs, seguro de si mismo, aparentemente fuerte. ¿Sabes? a veces, por momentos, intentaba aprender de ti porque yo, por aquel entonces y bajo aquella coraza, me estaba derritiendo por dentro. Intente aprender pero no pude màs que tenerte de apoyo en los buenos y malos momentos.

Mucho ha llovido desde entonces, he visto como muchos se han ido de mi vida y como tantos otros han entrado en ella para volverse a ir, en todo este tiempo he visto y aprendido que nadie y absolutamente nadie ha merecido la pena en todo este tiempo, no es lo que busco, no me valen, y no los quiero, pero gracias a ti tambièn he aprendido que se puede perdurar, a pesar de los años, a pesar de las circunstancias, a pesar de la vida.

Amigo, lamentablemente hemos cambiado, yo ya no soy esa niña cabreada con el mundo y que vomitaba odio a cada paso, aquella niña que sin quererlo ni pretenderlo parecìa ser mayor en un mundo del que aun le quedaba mucho que aprender, y vaya si aprendì. Y tu, bueno, tu  ya no me pareces tan seguro, te noto a pedazos, vacìo, perdido, sin rumbo, con miedo a un futuro incierto y crèeme que te entiendo, nos ha tocado un mal momento, pero de vez en cuando me gusta pensar que sin lucha no hay recompensa, solo espero que encuentres la fuerza para seguir luchando, para seguir adelante, para continuar.

Ùltimamente te noto lejos, y a veces me cabreo un poco y pienso que ni siquiera haces el esfuerzo de venir a verme, otras pienso que asì es la vida, que no eres el primero ni es la primera ni la ultima vez que aqui solo quedo yo, intentando avivar un fuego que a cada minuto se va pareciendo màs a un montòn de cenizas esparcidas por el viento. No te culpo, aunque a veces eche de menos que alguien me escuche y entienda de lo que hablo, es algo que en estos momentos, en este cambio o rumbo en el que conduzco mi vida ahora, a veces necesito.

Y es que a veces me da por recordar aquellas conversaciones en las que nos reìamos de cualquier chorrada y por unos instantes, me evadìa de todo lo demàs. No te voy a mentir, me duele vernos ahora, me duele ver en lo que nos convierte el paso del tiempo, y es que dicen que la distancia no la hacen los kilòmetros sino las personas y es cierto, ahora lo se. Solo espero sinceramente que encuentres tu camino, y que ese camino te haga feliz.

Aun recuerdo, casi como en un sueño, aquellas primeras letras en la pantalla de mi viejo ordenador y sonrìo :)




26 julio 2012

Espinas

Espinas, la inocencia desgarrada a bocados, a dentelladas. 

 Caricias, a veces difuminadas, efìmeras, casi inexistentes. 

 Mentiras, mis esperanzas rotas a golpes. 

 Los silencios que a veces no fueron màs que falsas palabras dichas hacia dentro. 

Espinas, cada minuto que perdì intentando entender, intentando comprender tanto egoìsmo gratuito. 

El frìo a cada paso, la indiferencia que una vez me hizo fuerte y las caídas hacia el abismo, hacia mi abismo absoluto. 

Espinas, cuando nunca es suficiente, cuando todo es relativo, cuando no se sabe el como ni el por que, cuando pierdo la batalla y luego me río del mundo, a carcajadas. 

 Cuando son mis recuerdos los que me impulsan a no caer, cuando me entierro entre decepciones y vuelvo a renacer de entre las sombras, orgullosa... 

Espinas que me atraviesan recordàndome que no ha sido fàcil, que nunca lo fuè y que tampoco lo serà a partir de ahora. 




05 julio 2012

Cuatro ángeles

Hoy habèis vuelto a mi memoria descuidada, lo hago siempre, acordarme de vosotros, pero ùltimamente ando un poco ajetreada con mi vida, con mi cambio de vida. Nada que no sepàis...

 No està siendo fàcil pero a la vez es necesario, lo se, un dìa dejarè de echar de menos mi cuarto, mi perro, mis cosas. Hay dìas que me siento triste, apàtica, dìas en los que no le veo sentido a esto, dìas en los que siento que he salido de una rutina y he entrado en otra casi sin pensarlo, pero se que ya no hay excusas, ya no puedo dar marcha atràs,  ya no puedo. Hoy os recuerdo como si fuera ayer.

Abuelo, intento ser fuerte cada dia, e intento imaginar que me dirìas y que palabras usarìas para animarme porque no sabes cuanto echo de menos tus bromas, cuanto echo de menos tu persona cada maldito día.

Gracias  por haber existido, y si hay algo que me quema por dentro... es haberos disfrutado tan poco. Hoy habéis vuelto a mi memoria descuidada. 

Hasta siempre.



16 mayo 2012

Derrumbarse

Sobrevivir, como aquel que lo intenta todo hasta acabar destrozado, inventando sueños que ya no tengo, sacando fuerzas que quizàs ya no existan. 

 Sobrevivir, arrasando con todo a mi paso, porque da igual si te vas, si no vuelves, o si solo has sido una piedra màs en la que tropezar hasta aprender, da igual si te pierdes, si tengo que olvidarte o enterrar tu recuerdo, profundo, para que no vuelva. 

 Sobrevivir, arrastrando tristezas porque si, porque no se que necesito para estar bien, porque pasa el tiempo, los años, la vida... y nada cambia, y todo permanece, hasta mis demonios que se empeñan en no abandonarme. 

 Sobrevivir, sola, contigo, sin ti, sin nadie, dibujando sonrisas, dibujando momentos, a veces rotos, sucios, mojados... 

Y es que a veces, solo respiro esperando encontrar algo mejor, la rutina no es màs que una puñalada diaria, solo una, a veces al despertar, a veces justo antes de dormir, cuando uno esta cansado de mirar atràs y no ver lo que tiene delante. 

 Sobrevivir, aunque a veces todo se derrumbe.



28 febrero 2012

Ayer

Parece que fuè ayer.

¿Recuerdas?, fuimos dos locos apostàndolo todo a una sola carta. Luego vinieron las dudas, el ahora tu y luego yo y luego... luego quizà ninguno de los dos. Y el tiempo...

Parece que fuè ayer cuando te vi bajar de aquel bus.

Aun hoy me pregunto porque yo. Fuè arriesgado intentarlo sin haber cerrado todas las heridas. Nuestra historia ha sido una historia desordenada. Con varios finales al principio y un inicio final. Ni siquiera hubo partes, ni tiempo, ni nombre. Nos tuvimos el uno al otro, como sólo se tiene el que olvida el riesgo que es perder.

Parece que fuè ayer aquella primera vez a oscuras en aquella habitaciòn ajena, a centìmetros de tu boca, pero ha pasado tiempo ya, y aquellos, los de entonces, ya no somos los mismos, quizàs hayamos sido fuertes durante demasiado tiempo.

Cada despedida en mi ha sido como empujarme una y otra vez hacia lo màs profundo.

Creo que saber lo que seguìa a tu espera ha sido mi ùnico motivo de seguir adelante, ¿triste, no?.

Yo quise, te juro, cambiar mi vida pero no pude. Al final de cada dìa lo ùnico que quedaba eran las ganas de golpear la almohada y gritar tu nombre. Y luego me sentìa idiota.

Parece que fuè ayer pero aun el dolor se cuela entre mis huesos y se esconde entre mis sabanas. Y solo queda ignorarlo y avanzar como tantas otras veces.

No he perdido mis ganas de huir desde entonces, de salir de este agujero que ha sido mi vida desde hace ya bastantes años, de volar contigo aun sin alas, de intentarlo un poco màs cada dia, un poco màs cada semana, cada mes, cada año... No he perdido las ganas de ti, aunque si de todo lo demàs.

Soy culpable, lo reconozco, de aferrarme al pasado, culpable de no parar de tocarme las heridas aun abiertas, porque en el fondo tenia miedo de que cicatrizaran, miedo de olvidar y por ello volver a caer en la misma mierda de siempre. Soy culpable de haber perdido tanto tiempo en mi estupidez por salvar lo imposible.

Perderlo todo ha sido lo de menos, lo mejor del adiós, es lo infito que resulta en un horizote vacío, lo mejor del horizonte vacío, es lo infitamente lleno de posibilidades que está, le sonreí durante demasiado tiempo al pasado, a la gente. Parecía que daba pasos adelante, pero siempre caminaba mirando al espejo retrovisor y se acabò... Solo quiero vivir y lo hago, aunque sea a mi manera.

Parece que fuè ayer pero aun tengo ese mismo nudo en la garganta y esas ganas de romper el espejo en el que me reflejaba y en el que nunca pude mirarme a los ojos. Llorar es admitir que algo en mi se rompe, saber e ignorar todas las jugadas, los miedos, o ese deseo efìmero de verte... El capricho inùtil de verte.

Sabes que nunca dejè de esperarte.

Parece que fuè ayer, pero esta... esta es mi ultima tristeza.







29 noviembre 2011

Viva

A veces, sobra con que el mundo me de la espalda para mirarme hacia dentro, para mirarme las entrañas, para saber que quizàs aquello que soñaba no fuè mas que un espejismo de ilusiones frustradas por el paso del tiempo.

Las circunstancias es aquello que te golpea y luego ayuda a levantarte.

Me hago fuerte con los daños, con las caídas, con las derrotas, nos hacemos crueles y distantes formando grandes muros de fría roca, y casi sin darnos cuenta, nos abrazamos a la desconfianza como si fuese lo ùnico que pudiera salvarnos.

Siento que he llegado tarde, que mi tren hace mucho tiempo que pasò, la frustraciòn de acabar perdiéndolo todo, el saber que todo aquello que se ha ido ya no volverà, y las heridas aun abiertas escuecen a pesar de los años.

Camino descalza por mi mente, en mi mundo perfecto, ausente de todo, observando lo que no puedo llegar a ver estando despierta, allí donde la realidad nunca es un puñado de cadenas aprisionando mi cuerpo, donde puedo morir una y otra vez imaginando como seria no haber existido nunca.

El dolor, ya no es màs que ese instante efímero en el que te echaba de menos.

A veces, sobra con que el mundo me de la espalda para volver a sentirme viva.



07 mayo 2011

Ya no

¿Y si existir no fuera suficiente?, ya ni siquiera se que hay debajo de la piel cuando desgarro a jirones cada una de tus mentiras, la luz que ya no veo a lo lejos me recuerda que he vuelto a perder el norte, las sombras ya no son tan oscuras ahora que las veo de cerca. ¿Y si no amaneciera mañana?

Que iluso si crees que me importa, si crees que en mi hay una sola gota de inocencia. Ya no soy aquella niña tìmida que tragaba injusticias hasta hacer una bola enorme en el estòmago, ¿acaso no te das cuenta?.

Si hoy tuviera que despedirme, lo harìa escupiendo todo el veneno inyectado durante años, toda la rabia contenida guardada en aquella cajita de madera que nunca lleguè a enterrar, los sueños rotos, hechos trizas ante mis ojos, las entrañas que comì a cucharadas durante tanto tiempo...

A veces, escucho voces, y carcajadas, como si mi vida hubiera sido un programa de humor televisado, como si todo el mundo a mi alrededor hubiera devorado la felicidad y me hubieran dejado las sobras...

Y si al ocaso descubres que no vuelvo, quizàs es que haya escapado de tu vida como el pròfugo escapa de una cárcel, porque, no soy yo si no puedo ser libre, si me cortas las alas, si me encadenas, si me arrebatas este silencio tan culpable de mis actos...


Pero si crees que me he rendido... aun no has visto nada.



22 abril 2011

Frío

No hace frìo si no se siente absolutamente nada, se esfumò la esencia de aquello que una vez fuè mio, la inocencia, la enorme lucha por descubrir quien soy en verdad, la desesperaciòn calando hondo en mis huesos, la incertidumbre de no saber que serà lo pròximo en faltarme y luego... luego nada.

No hay frìo en mis entrañas cuando recuerdo, mi mente a veces pasa demasiado tiempo fuera, ausente de todo. He aprendido que puedo ir donde quiera con tan solo imaginar mundos lejanos y paisajes olvidados en los que poder huir, cuando en mi mundo no pare de llover.

No siento frìo en mi, no sangro ni siento las puñaladas, la tristeza ha dejado de visitarme y las làgrimas se han adherido a mis ojos secos, cansados de llenar estanques en los que cisnes negros bailaban su ùltimo vals.

No noto el frìo ya congelar mi cuerpo como antaño, quizàs, en algùn momento de mi vida y sin darme apenas cuenta me haya derretido por dentro, y ahora, a pesar de las heridas, vuelvo a ser aquella feliz y sòlida roca de existencia neutral.

No hace frìo si no se siente absolutamente nada.




21 marzo 2011

Flor marchita

Flor marchita en primavera, flor marchita.

Hoy contigo se esfumo la alegrìa, se esfumo el tiempo entre mis manos que acariciaban tu suabe pelo, y despuès todo, absolutamente todo se tornò gris por momentos.

Hoy el viento arranco tus pètalos ya heridos, hoy el viento te arrebato la vida, flor marchita.

Y se fueron tus gestos, y el brillo de tus ojos, la bondad en tus actos, y tu fidelidad siempre eterna y perecedera. Pero no hay palabras de consuelo, ni definiciòn a tu partida, no hay nada, nada y todo, tu presencia aun en esta estancia vacìa.

Me has dejado, flor marchita, pero dentro de mi...


Hoy has vuelto a florecer.





10 febrero 2011

Cruel

A veces nunca hay demasiado frìo, nunca se es demasiado fuerte, nunca demasiado cruel.

Hace tiempo que no respiro aire, que no siento las caricias, hace tiempo que no me encuentro, que no te siento, hace tiempo que dejò de llover dentro de mi cama y aunque no lo creas ya no soy la misma, aquella que te regalaba el mundo sin pedir nada a cambio, ni siquiera un beso...

Siento que esta vez he llegado lejos, y que mi corazòn y mi cerebro envejecen, pero màs allà de arrugarse y debilitarse se vuelven fuertes, se vuelven sabios, se vuelven duros, como si se hubieran congelado mientras la sangre y la vida hierven en el interior esperando el mejor momento de descongelarse y derramarse ante mi indiferencia.

Mi cuerpo muerto vaga, libre e independiente, y en mi interior, brasas incandescentes vuelven a despertarme del largo letargo de mis dìas, y de mis noches. Mi inconsciencia grita como un guerrero despuès de ganar una dura batalla y mis ocèanos, secos y agrietados, vuelven a llenarse de abundante agua nìtida y transparente.

Me alejo de lo imposible, de lo irreal, de lo que no llena cada uno de los huecos de mi ser, hoy, me bebo los problemas en el tè de la tarde, los bebo despacio, saboreando y disfrutando en cada sorbo del sabor amargo de sus hierbas, de la textura y del agradable calor que me producen ahora mis victorias.

Hoy brindo por todos aquellos que no estuvieron a la altura de las circunstancias, por todos aquellos que a pesar de mis voces nunca me escucharon (o no quisieron escucharme), por todos los que pasaron de largo cuando yo no lo hice. Hoy brindo por cada una de las personas que a fuego, han grabado en mi para siempre, las palabras DESCONFIANZA e INDIFERENCIA y es que...

A veces nunca hay demasiado frìo, nunca se es demasiado fuerte, nunca demasiado cruel.


21 diciembre 2010

Nada

Era frìo y efìmero todo lo que pasaba por su mente, y nada màs quedaba.

Un cementerio de ilusiones muertas, paisaje asolado, y algo, que arañaba su piel como si quisiera desgarrarla, un barco fantasma a la deriva, desterrado por el tiempo.
Y nada màs quedaba...

Ni làgrimas, ni ganas de sentir, ni ganas de recordar, pero aun asì no olvidaba.

Era feliz... y lo demàs no importaba.

Solo su INDIFERENCIA

y nada màs quedaba...

Nada.



05 diciembre 2010

Desgarros

Me desgarran, cada uno de los momentos que no pasamos juntos, los que nunca pasaremos, el tiempo perdido.

Me desgarran las noches en las que tus manos no me alcanzan, ni tus brazos me protegen, ni mi boca, sedienta de ti tan siquiera te roza.

Me desgarran las despedidas, las ausencias, los recuerdos, las caricias que nunca llegan y saber que todo lo que me llena acabara hacièndome daño.

Me desgarran las palabras al aire que son como puñales clavàndose en mi carne. Las esperanzas, siempre tan eternas. Los actos que solo adornan y esa media sonrisa dibujada en cada puta cara. La falsedad.

Me desgarra, el querer huir de mi y acabar vièndome las entrañas esparcidas por todas partes. Las emociones opacas y translucidas, el darme cuenta de que en realidad no hay absolutamente nadie...

Nunca para siempre.

Me desgarra, que la inocencia se tenga que perder a palos, y que la sinceridad, sea sinònimo de la màs absoluta soledad.

Me desgarra, ese egoìsmo enquistado en cada uno de los nublados cerebros con los que me voy tropezando, y las noches en las que olvido que he estado soñando contigo.

Me desgarra, ser cada dìa màs frìa e indiferente, y que eso me haga feliz.




12 noviembre 2010

Me esperaba

Me esperaba frìo y triste este otoño que entra impasible y silencioso, me esperaba nostalgia, pero este año, no se por què razòn, no ha aparecido. Me da igual que el sol alumbre mi ventana cada mañana o que un cielo gris ocupe gran parte de mis dìas, me da igual que la lluvia limpie las calles o que alguna tormenta me traiga recuerdos.

Me esperaba un echar de menos, un estoy cansada de todo, un me siento dèbil... pero no noto absolutamente nada.

Quizàs me estè haciendo vieja por dentro, y las cosas estèn cambiando, mi cabeza y lo que siento están cambiando... o quizàs todo a mi alrededor lo haga sin apenas darme cuenta.

Y en momentos como este, me acuerdo de tu boca, y es entonces cuando descubro que no todo me da igual.

Me esperaba frìo y triste este otoño que entra impasible y silencioso, pero, gracias a ti, en mì sigue siendo verano.







29 octubre 2010

El problema

El problema es atarse, atarse extremadamente a algo, atarse al pasado, a las experiencias, a lo que sientes, a las personas... atarse con fuerza a la vida y esperar a que las cosas por las que siempre has luchado no se vayan poco a poco, dejàndote sola.

 
El problema es querer lo que nunca tendràs, desear lo imposible, evitar lo inevitable, acumular minutos y horas y fuerzas para salir de un ataùd permanente y luego querer volar... aun cuando a tus alas las hayan desplumado a mordiscos.

El problema es beberte a sorbos toda tu inocencia, emborracharte de ilusiones, desnudarte de ira y a jirones, arrancarte la piel mientras sientes el dolor de la pèrdida en todo su màximo esplendor, aunque ya no pueda sentirlo.

El problema es tropezar una y otra vez en la misma piedra y pensar que serà la ùltima cuando en verdad, no acabaras de tropezar hasta que en una de esas... acabes desparramando tu cerebro por el suelo.

El problema es, simplemente, sentir demasiadas cosas en un mundo falto de emociòn alguna, donde solo el ignorante sobrevive y lo demàs no es mas que abono para mentalidades corrompidas.

Tienes razòn...

El problema es considerar a alguien demasiado para lo que realmente merece, hacerlo demasiado importante en tu vida, indispensable, cuando en verdad, nadie lo es lo suficiente.

 



06 octubre 2010

Aire fresco


Como aire fresco entraste en mi vida.



Como incesante calor a un cuerpo helado, muerto, inerte.

Como luz al final del tùnel.

Como agua en mi boca sedienta de afecto.

Llegaste a mi como quien espera algo durante mucho mucho tiempo,

Como caricias a mis heridas sin cicatrizar.

Como sonido que aplaca el odio, la ira... la tristeza.

Apareciste y...

Como aire fresco entraste en mi vida,


Y luego...


Luego cesò la lluvia.










24 septiembre 2010

¿Existe?

¿Existe algùn momento en la vida en el que sientes que es hora de marchar? ¿existe ese instante en el que no se ve ni se quiere ver màs allà de la linea de la indiferencia? ¿un instante en el que todo lo que existe a tu alrededor, sentimientos, emociones, las personas importantes... todo, deja de atarte al mundo que conoces y que siempre has conocido aunque nunca llegaras a entenderlo?

 
¿Existe algùn momento en la vida en el que todas las puertas se cierran, todos los caminos acaban y todas las salidas posibles se tornan agujeros sin fondo? ¿existe ese instante decisivo en el que piensas simplemente en desaparecer y no dejar nada tras de ti? ¿un instante en el que ya no sientes nada, ni frío, ni calor, ni miedo, ni angustia, ni dolor?

A veces, me pregunto que habrìa pasado si en una de esas me hubiera salido bien la jugada, que habrìa pasado si el juego hubiera acabado bruscamente cualquier noche de invierno, que habrìa sido de la vida que tengo ahora, de la gente que conocì despuès y de la gente que habrìa dejado atràs, o que habría sido de todas esas cosas que he llegado a sentir y que antes ni me planteaba...

Y entonces es cuando me pregunto si verdaderamente ha merecido la pena volver a subirme a este tren llamado vida.

Puede que si, puede que solo se trate de verse a uno mismo desde arriba, desde otra perspectiva, puede que se trate de no volver a perderme, o de no encontrarme demasiado, de intentar no volver a congelarme por dentro y de no congelar todo a mi paso.

Quizás se trata de no perder de vista  la realidad... durante demasiado tiempo, no durante tanto tiempo...

Pero aun hoy pienso...

¿Existe algùn momento en la vida en el que sientes que es hora de marchar?.




12 septiembre 2010

Abuelo

Querido abuelo.

Hay dìas en los que estàs muy presente, dìas en los que creo verte por todas partes.

Ha pasado tiempo y parece que fúe ayer cuando bromeabas conmigo, cuando me sentaba en tus rodillas y me enseñabas el mundo en un atlas, a leer y a escribir, cuando jugàbamos o cuando ìbamos juntos a todas partes a pie, o en moto, daba igual, yo nunca tuve miedo contigo.

Aprendì de tus grandes valores, de tu enorme sabidurìa, de tu fabulosa inteligencia y sobre todo que ante cualquier circunstancia, siempre, siempre hay que reírse del mundo, de los problemas y de hasta uno mismo .

Y luego te fuiste, te fuiste y me quedè fria, vacìa.  Completamente desolada.

 En ese instante, mi pequeño mundo de niña pequeña se hizo aun màs pequeño, tan pequeño que me asfixiaba. 

Sabia que los dìas de despuès, los dìas sin tì, dejarían de ser buenos. Y asì fuè, desde entonces, nunca fuì la misma.

Te fuiste cuando màs te necesitaba, y aunque al principio te culpara de haberme dejado,  luego no pude más que agradecer a la vida el haberte conocido.

Fuè un càmino duro y aun así siempre fuiste  fuerte , hasta tu último aliento, abuelo.

Me costò un mundo superarte pero acabe comprendiendo que si hubieras podido hablarme no lo habrías querido de otra forma.

La verdad es que, no tengo palabras para describirte,  no las tengo y me gustarìa poder encontrarlas para contarle al mundo como era mi abuelo, aquella persona alegre y bromista que era querido por todo el mundo, con el que se podìa hablar de cualquier cosa porque todo lo entendías.  Un avanzado a tu tiempo.

Nunca te lo dije pero.... me siento muy orgullosa de que hayas sido mi gran ejemplo.

Quizàs no este haciendo las cosas bien, como tu querrìas y lo siento, a veces no encuentro la serenidad en esta cabeza mìa. 

Querido abuelo, sigo siendo fuerte o al menos lo intento, y al igual que tu, no creo en el cielo ni tampoco en el infierno pero estès donde estès... 

Solo sueño con volver a abrazarte  algùn dìa.












17 agosto 2010

Valores

Las apariencias engañan, dicen...

Es algo que aprendì de pequeña, a no fiarme de cualquiera que irrumpiera en mi vida con falsas promesas y palabras que parecen sacadas de un libro de poesìa barata.

Luego es como si todo hubiera quedado en la teòrica y la practica no se me diera nada bien, como si hubiera olvidado lo bàsico, lo esencial.

Y vuelvo a mi espiral de locura, allì donde no recuerdo nada, donde olvido, donde puedo ser indiferente al mundo durante días, semanas, incluso meses.

Las apariencias engañan me dijeron un día... y si ... me han engañado tanto que ya no creo nada.

Algunos nacen sin valores, a otros nos obligan a perderlos.




12 agosto 2010

Conciencia y Yo

Conciencia: ¿Que pasa? ¿Que te està pasando?

Yo: Nada, no te importa

Conciencia: Si, claro que me importa, me estas asfixiando aquì dentro, tienes que parar.

Yo: Dèjame en paz ¿Vale?

Conciencia: No, no voy a dejarte, he vuelto, reacciona, despierta, si vuelves a eso... si pierdes lo poco que te queda todo habrà acabado, todo...

Yo: Que màs me da ya... ¿Crees que me importa? Por mi puede irse todo al infierno

Conciencia: ¿Te acuerdas cuando eras pequeña?... Aquellas tardes de fùtbol, las mil caidas con la bici o los días enteros en el campo rodeada de animales, corriendo despreocupada, sin nada màs en la cabeza, siempre rodeada de gente, no eran los mejores amigos pero ahì estaban para ti... Eras feliz... ¿Recuerdas?

Yo: No quiero recordar nada

Conciencia: Solo quiero ayudarte a recuperar parte de lo que te han arrancado por el camino, solo eso...

Yo: Empieza por ayudarme a olvidar

Conciencia: No puedo hacer eso... tienes que levantarte por encima de todo, resurgir.

Yo: ¿Y que coño hago con mis demonios? Ahora mismo no me apetece volver a encerrarlos y estoy cansada... muy cansada.

Conciencia: Aprende a vivir con ellos

Yo: Genial... Por si fuera poco ahora tambièn tengo que aprender a domesticar bestias

Conciencia: Son tus bestias, al final conseguiràs usarlas a tu antojo y en su justa medida... empieza a practicar. Ahora tengo que irme, supongo que volveremos a vernos, hasta entonces recuerda... Utiliza lo que necesites de cada persona y tira todo lo que no merezca la pena, lo ùnico que importa eres tu y al infierno con todo lo demàs.

Yo: ... ¿Y si vuelve a salir mal?

Conciencia: Si vuelve a salir mal, es que no habràs aprendido nada.

Yo: Entiendo...
...
Yo: Necesito armas.

Conciencia: Todas las que quieras.





19 julio 2010

LLora el cielo

Llora el cielo làgrimas de sangre, el miedo, de aquel àrbol sabio y legendario de no volver a ver el horizonte un dìa màs, baña al bosque de una tristeza invisible, casi etèrea, fugaz y perecedera.

Los ríos se tornan negros y en sus aguas, de escaso caudal, solo arrastran muerte. La desolaciòn se respira en el espeso aire, casi irrespirable y maloliente a metal y animales muertos, putrefactos, que se extienden a lo largo de lo que antes eran verdes prados, frondosos bosques e inmensos mares.

De pronto, en aquel insufrible silencio, se escucha un llanto desgarrado, un llanto de impotencia, de pèrdida, de dolor interior...

Tirada, con las rodillas clavadas en la hierba, una mano acariciando suavemente su robusta y a la vez fràgil corteza, la cabeza cabizbaja, mientras gota a gota va mojando la tierra seca al pie del àrbol, alza la mirada, brillante y a la vez vacìa hacia las copas, y en ese momento fluye ese lenguaje que no se estudia, el que no se habla ni se escribe, el que nadie entiende ni comprende, el que se siente, EL ANCESTRAL LENGUAJE DEL SILENCIO.

Y allì, atada a la ya efímera vida, al menos y por momentos, dejò de sentirse humana. 

Pero hoy de nuevo...

Llora el cielo làgrimas de sangre, y el miedo, de aquel àrbol sabio y legendario de no volver a ver el horizonte un dìa màs, baña al bosque de una tristeza invisible, casi etèrea, fugaz y perecedera.



11 julio 2010

Llamas

La tarde se viste de un color rojo anaranjado, de la càlida brisa de verano, del sol màs ardiente, de la soledad màs inmensa.
Se viste de olvido, de recuerdos muertos, de sonrisas invisibles, de flores marchitas, de silencios incòmodos, de pensamientos vacìos. 

 Y mientras muere el sol, el viento trae el sonido de un violìn, mùsica infernal llega a mis oìdos mezclada con un intenso olor a cadàver y una inmensa sensaciòn de locura. 

 Vuelvo a imaginar que la tortura es una forma de vida, que la sangre resbala por cada una de las heridas abiertas mientras...

La tarde se viste de un color rojo anaranjado, de la càlida brisa de verano, del sol màs ardiente, y la ira màs inmensa.




04 julio 2010

Hacha de guerra

Recuerdo, el sabor amargo de la angustia bajar desgarrando mi garganta, el no poder tragar una enorme bola de decepciones...

 Las espinas clavarse impasibles en mi carne.

Recuerdo abrasarme en llamas de desesperanza, de locura, de incertidumbre... 

 Recuerdo el sonido del llanto, los gemidos obscenos, la debilidad de bajar la cabeza por miedo a encontrarme con las mismas miradas, morderme la lengua hasta sangrar para no escupir mierdas de todos.

Recuerdo imágenes, sonrisas rotas, abrazos llenos de total y absoluta incomprensiòn, y un castillo desmoronarse con la lluvia como si fuera de barro. 

 Y detràs de todo esto, solo un montòn de basura acumulada. 

 Hubo otro tiempo, o varios, en los que no me costaba nada no perder la cordura, amarrar mis demonios, hubo otro tiempo, y ese tiempo acabò, se fuè, no volverà. 

 Enterrar el hacha de guerra siempre fuè mi mayor error, ahora lo se... Ahora lo se...



 

02 julio 2010

Frío invierno

No vendería mi alma al diablo, la regalaría, daría mi vida, mi existencia, mis buenos momentos, mi locura, mi carne, uno a uno cada uno de mis huesos, mi sangre, mi desprecio, mi rencor, mi orgullo, mi ansiedad, mi angustia, mi dolor, todas las personas que han marcado a fuego sus frustraciones en mi piel.

Doy cada una de mis heridas, cada una de mis noches eternas, cada segundo del tiempo que perdì malviviendo en vidas ajenas que creì mìas. 

 Lo daría todo y me conformaría con ser un alma errante, un barco a la deriva, una corriente de aire que torna y retorna caprichosa por entre los huecos de este ser, cansado ya de cuentos empapados de mentiras que me hacen dormir bien, hasta que despierto, y entonces todo vuelve a empezar, las mismas excusas, los mismos actos, la misma mierda maquillada con cuatro palabras bonitas que no son màs que una asquerosa forma de esconderse tras el viejo y polvoriento disfraz del egoísmo. 

 Regalaría mi mundo interior, el mundo en el que me escondo cuando no quiero recordar mi pasado, o mirar el futuro, o arrastrar con mi presente. 

 No quiero nada ya, me sobra todo, me sobràis absolutamente TODOS. 

 Es hora de volver al frío invierno.